Con las primeras lluvias de octubre empiezan a sonar los mis
Con las primeras lluvias de octubre empiezan a sonar los mismos avisos de siempre.
El polígono de Avilés es de los sitios donde más lo noto. Entre el ambiente de nave y la humedad que no se va ni un día, las cerraduras antiguas se castigan más rápido que en cualquier piso de ciudad. Llevo años subiendo y bajando por ahí con la furgoneta cargada de bombines de recambio, porque sé que me va a hacer falta.
Esta semana me paré en la Calle Alicante, en Oviedo, por una puerta de un bajo que ya no cerraba bien del todo. El dueño pensaba que era la madera, que se había hinchado con la humedad. No era eso.
Era el cierre, que llevaba años de más.
Ahí le monté una instalación de cerraduras de seguridad nueva, pensada para aguantar el tute de una persiana que sube y baja todos los días. Si tienes un local o una nave por la zona de Avilés, vale la pena mirarlo antes de que llegue el frío de verdad, que es cuando estas cosas se notan.
Como cerrajero en Avilés sé lo que pide cada tipo de puerta según dónde esté. Dame la zona y me acerco.
Un saludo, cerrajero Peña. Aquí en Gijón, para lo que necesites.